martes, 8 de septiembre de 2026

La Joven Orquesta Sinfónica valenciana protagoniza la segunda jornada del ciclo de orquestas jóvenes de Águilas


Si a los españoles nos preguntaran por la región que más identificamos con la música, creo que buena parte de las respuestas, si no la mayoría, harían referencia a Valencia, donde la proliferación de las bandas han creado un caldo de cultivo formativo e interpretativo que ha servido de base para la creación de la Joven Orquesta Sinfónica (JOS) de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCA) que el pasado domingo, día 6, actuó en el Auditorio "Infanta Elena" , de Águilas, en la segunda jornada  del nuevo ciclo de este tipo de orquestas que se inició el pasado mes de julio y que organiza el Ayuntamiento de la ciudad.

La finalidad de estas orquestas es, principalmente, la ampliación de la formación de sus miembros, así como adaptar los conocimientos y técnicas individuales de aquéllos a  la interpretación conjunta de las obras, además, por supuesto, de fomentar la cultura musical ampliando la oferta de ésta y atendiendo las demandas de dentro y fuera de su ámbito geográfico.

Para esta jornada la JOS valenciana preparó un programa dedicado en buena parte a la música rusa, en especial a Piotr Ilich Chaikovski, de quien se interpretaron dos obras. La primera de ellas, la Marcha Eslava, fue escrita por el compositor a beneficio de sus compatriotas que resultaron heridos al participar en apoyo de Serbia en la guerra que este país mantuvo con Turquía. La obra, escrita en unos pocos días, se basó en temas del folklore tanto serbio como ruso.

La segunda obra de Chaikovski fue la obertura de Romeo y Julieta, concebida en principio como inicio de una ópera que finalmente no llegó a componer y que se basaba en el drama homónimo de Shakespeare, obra que sirvió también de inspiración a muchos otros músicos (Prokofiev, Berlioz, Bellini...). Generalmente esta obertura es considerada como la primera gran obra del autor. Luego vendrían una larga serie de otras que forman parte de la historia de la gran música: los ballets El lago de los cisnes, El Cascanueces o La Consagración de la Primavera, la obertura 1812, la sinfonía Patética, etc

De autor ruso también es el Concierto para Contrabajo y Orquesta, de Serge Koussevitzky.,en el que actuó como solista Eduardo Ramos Talamantes. El autor, que fue también un destacado intérprete de dicho instrumento, tras una etapa de desarrollo de su profesión en Rusia y otros países de Europa, acabó marchando a Estados Unidos, donde dirigió la Orquesta Sinfónica de Boston, haciendo de ella una de las más importantes de ese país.

Con anterioridad a estas obras rusas, cuyos autores vivieron en los  siglos XIX y XX,  el programa se abrió a la época actual con Petrus. Carmen Orchestrae, de Sergio Gómez Lledó, joven autor cuya trayectoria está estrechamente ligada a las sociedades musicales  que han dado lugar a la citada orquesta valenciana. de cuya sección de cuerda (contrabajo) forma parte.

En todas estas composiciones, la JOS de la FSMCV, su director, Cristóbal Soler, y el solista brillaron a muy buena altura y demostraron haber alcanzado los objetivos formativos e interpretativos antes señalados de este tipo de agrupaciones. Esto es especialmente destacable por el hecho de que en el primer concierto del ciclo la Joven Orquesta Nacional había dejado muy alto el listón de la comparación. En resumen, una buena matinal para los músicos y para los espectadores.

Para finales del mes de diciembre está anunciada la tercera jornada del ciclo, con la presencia de la Joven Orquesta Sinfónica de Cartagena.

Fuente: Ayto. Águilas

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