El tercer concierto del Ciclo de Orquestas
Jóvenes, que organiza el Ayuntamiento de Águilas, trajo a este ciudad al alma
mater del certamen, la directora Isabel Rubio, quien vino al frente de la Jove
Orquestra de la Generalitat Valenciana (JOGV) con un programa que despertaba muy
buenas expectativas por incluir algunas
novedades, como, por ejemplo, que una de las obras (Scaramouche, de Darius
Milhaud) contara con la presencia protagonista de un saxofón, lo que no es
nada habitual en las orquestas sinfónicas
ya que es un instrumento más propio de otras músicas, como el jazz, el soul o
el R&B.
La actuación de la JOGV se inició con el
estreno dentro de la pequeña gira que es su trovada primaveral (antes de Águilas
el mismo concierto se dio en Valencia y Villena) de la obra Blue Azahar
del compositor valenciano Enrique
Hernandis, lo que entra dentro de la lógica promoción que este tipo de
formaciones musicales debe hacer de los compositores de su tierra.
Tras ella llegó la presencia del más famoso y
laureado autor de bandas sonoras
cinematográficas, John Williams, con su obra The Cowboys que, aunque menos conocida que otras del
autor (Indiana Jones, Supermán, ET, Tiburón, Star Wars, Harry Potter ...) es
muy representativa del estilo de aquel y del carácter épico que caracteriza a
sus obras. Williams cuenta en su haber con galardones como Oscars, Globos de Oro,
Grammys, etc., que hacen innecesario glosar la importancia de su aportación a
la música de los últimos decenios.
Cerró la primera parte del concierto la citada
Scaramouche, obra de clara influencia de la música de Brasil y del jazz (él
influyó también en intérpretes de este género). Aunque la compuso en Francia,
empezó a concebirla años antes, cuando vivía en el país sudamericano. En la
interpretación actuó a gran nivel el saxofonista Miguel Ángel Pacheco.
Para abrir la segunda parte del concierto, la
JOGV ofreció una vibrante versión de las danzas de West Side Story, la adaptación
que Leonard Berstein hizo de la historia de los amores de Romeo y Julieta
(María y Toni en la nueva versión) y del odio entre Montescos y Capuletos (Jets
y Sharks). El éxito del musical original, estrenado en 1957, hizo que en sólo cuatro
años fuera llevada al cine, extendiendo su fama a nivel mundial y haciendo
popularísimas algunas de sus canciones (María, América, I feel pretty, Tonigth
,,).
La Orquesta cerró el programa dando a conocer
a los asistentes al Infanta Elena a un compositor mexicano, Arturo Márquez, de
quien se interpretó el Danzón nº 2, considerado el mejor de los nueve que
compuso de este género musical que, aunque es originario de Cuba, tuvo una gran
aceptación en el país de este autor.
En resumen, muy bien el programa, la orquesta,
el solista e Isabel Rubio, como directora (cabría casi decir también que como
bailarina, por su pasión en la conducción de las obras) y como organizadora del
ciclo, cuyo próximo y último concierto es el día 25 de este mes con la Joven
Orquesta Sinfónica de Torrevieja.
Fuente: Ayto. Águilas