La Noche
de San Juan volverá a reunir a miles de personas en playas, plazas y espacios
públicos de nuestro país para celebrar una de las tradiciones más populares del
inicio del verano. Sin embargo, detrás de esta festividad también se encuentran
algunos de los conflictos legales más frecuentes relacionados con el
incumplimiento de las normativas municipales o el uso indebido de material
pirotécnico, los daños personales y materiales, y el ruido.
Ante
esta realidad, los expertos de onLygal, destacan los 5 conflictos legales
más habituales en San Juan, y proponen una serie de recomendaciones
legales y preventivas para evitarlos:
1. Hogueras ilegales e incendios
Uno de
los mayores riesgos asociados a esta celebración son las hogueras realizadas
fuera de los espacios autorizados. Encender fuego en montes, zonas forestales,
dunas o lugares con riesgo de incendio, además de estar prohibido, puede
acarrear importantes sanciones y, si se producen daños, responsabilidades
civiles e incluso penales.
Por eso,
antes de organizar cualquier hoguera es imprescindible consultar las
autorizaciones y restricciones establecidas por cada ayuntamiento. En muchas poblaciones
se requiere autorización previa o la utilización de zonas habilitadas
específicamente para ello. Asimismo, se recomienda
consultar los canales oficiales de información municipal ante posibles
restricciones de acceso, alertas meteorológicas o medidas extraordinarias y seguir
las indicaciones de los cuerpos de seguridad.
2. Daños
provocados por petardos u otro material pirotécnico
El uso negligente de
petardos y otros artículos pirotécnicos puede ocasionar daños en viviendas,
vehículos o mobiliario urbano, además de lesiones personales. En estos casos,
la persona responsable puede verse obligada a indemnizar los perjuicios
causados.
Por ello, es fundamental
utilizar únicamente productos homologados, respetar las restricciones de edad,
los horarios permitidos, y mantener siempre las distancias de seguridad
recomendadas -evitando
su uso cerca de personas, viviendas, vehículos o zonas boscosas-.
3. Ruido y conflictos de
convivencia vecinal
La Noche
de San Juan suele generar también numerosas quejas relacionadas con el ruido,
especialmente en entornos residenciales. Aunque las celebraciones populares
cuentan en muchos casos con autorizaciones especiales, los comportamientos
incívicos o las molestias reiteradas pueden dar lugar a denuncias y conflictos
vecinales.
Los
expertos insisten en respetar las normas municipales y actuar con especial
consideración hacia el descanso de los residentes.
4. Atención y supervisión a menores
de edad
Por un
lado, la utilización de productos pirotécnicos por parte de menores constituye
otro de los focos habituales de conflicto. La supervisión adulta constante
resulta fundamental para evitar accidentes y posibles responsabilidades
derivadas de los daños que puedan ocasionarse.
Además,
la adquisición y utilización de determinados artículos está sujeta a limitaciones
de edad que deben respetarse en todo momento.
Por otro
lado, en el caso de asistir a una celebración multitudinaria, es fundamental la
supervisión constante de los menores, especialmente en zonas de baño nocturno y
durante el uso de material pirotécnico, - aunque sea adecuado a su edad.
5. Residuos y daños al entorno
En
playas y espacios naturales es obligatoria la recogida de residuos, ya sea
vidrio, plásticos o restos combustibles. Incluso, en algunas localidades, no
está permitido acceder a las playas con botellas de vidrio.
Tanto el
abandono de residuos como la quema de materiales prohibidos –plásticos,
neumáticos o aerosoles–, además de generar importantes daños medioambientales,
puede dar lugar a sanciones administrativas. En este sentido, es fundamental
respetar las normas de limpieza y protección del entorno establecidas por cada
municipio.
“Muchas
personas desconocen que un petardo lanzado de forma negligente o una hoguera no
autorizada pueden derivar en importantes reclamaciones económicas e incluso en
responsabilidades penales”, explica Natàlia Mañas abogada de onLygal.
“Por
ello, la
mejor recomendación, desde el punto de vista legal, es actuar con prudencia,
informarse previamente de las normas municipales y seguir en todo momento las
indicaciones de las autoridades competentes para disfrutar de esta celebración
con seguridad y evitar problemas legales posteriores “, añade.
Fuente: onLygal