Desde su Nueva Orleans
natal, el jazz fue extendiéndose pronto al resto de los Estados Unidos,
subiendo desde los más bajos estratos sociales hasta los salones a los que
asistían las clases sociales altas. La expansión fue pronto imparable y salió de
las fronteras nacionales para llegar poco a poco a todo el mundo.
En el caso de Europa, el
éxito fue prácticamente inmediato en países como el Reino Unido y Alemania. La
llegada a España fue bastante más paulatina y la interpretación se limitó casi
en exclusiva a la presencia puntual en las grandes ciudades de orquestas y solistas
extranjeros. La cosa fue a peor tras la guerra civil, que abrió un período nada
propicio para cualquier tipo de cultura y menos a la proveniente del exterior.
Para muestra, un botón: la palabra jazz había que escribirla como se pronuncia
(yas).
Mientras que en el resto
del mundo (Francia, Cuba, Brasil...) el jazz se fusionó con la música local,
dando lugar a identidades propias, en
nuestro país quedó como algo casi residual a lo que se acercaban a veces
músicos más habituales de otros géneros Por entonces los únicos intérpretes españoles que trascendieron los límites nacionales eran
Pedro Iturralde y Tete Montoliu.
La cosa cambió a finales
de los años 60, cuando Pedro Iturralde graba el disco "Jazz Flamenco"
(en el que colabora, entre otros, Paco de Lucía), que es punto de arranque para que los músicos españoles se interesen en esta
fusión hasta el punto de que hoy es difícil encontrar a quienes no se hayan entregado a ella. Este interés en
la fusión entre el jazz y la música española se da también en los Estados
Unidos, con los ejemplos destacados de Miles Davis y Chick Corea.
Los nombres de quienes se
entregan a esta fusión crearían un listado interminable: Jorge Pardo, Chano
Domínguez, Carles Benavent, Perico Sambeat, Tino de Giraldo, Raimundo Amador....,
más todos los nuevos intérpretes que han ido surgiendo después. En esa línea, y
en ese mismo nivel de calidad, se encuentran los tres músicos que se han
juntado para crear el concierto "De Cerca" y que el viernes día 31 de
julio actuaron en la plaza de Antonio Cortijos, de Águilas, dentro del Festival
de Jazz organizado por la asociación Amigos de la Cultura.
El guitarrista Josemi
Carmona, el contrabajista Javier Colina y el baterista José Manuel Ruiz
'Bandolero' llegaron a nuestra ciudad avalados por su dilatada trayectoria
tanto en el jazz y el flamenco como en otras músicas (bossa nova, salsa, pop, ritmos
latinos...). En el caso de Bandolero,
éste contaba además con el buen sabor de boca dejado en Águilas en actuaciones
anteriores con Alana Sinkey y Alex Conde (otro intérprete ganado por el
flamenco-jazz).
La actuación de los tres
en la noche aguileña respondió por completo a la fama de la que venían
precedidos y a las expectativas despertadas entre los aficionados. El
concierto, que resultó extraordinario, fue un viaje musical entre Andalucía
(con canciones del propio Carmona, entre ellas “Morente Habichuela", dedicada
a dos grandes del flamenco; el segundo de ellos, su padre) y Nueva Orleans
(excelente la versión de "You and the night and the music"), con
salidas a Brasil y México de la mano de Chico Buarque y Consuelo Velázquez
("Verdad Amarga") respectivamente. La noche terminó con "El
incomprendido", que Carmona recordó haber escuchado de chico en "Los
Canasteros" al Pescadilla, marido de Lola Flores.
Para terminar, hay que
recordar que aún queda otro concierto del festival, el de la danesa Sara
Oschlag, el próximo día 7.
Crónica: Félix Alcaraz.